Se avecina un cambio

Estos últimos meses he conocido a gente del gremmio literario. He hablado con ellos de literatura, de redes, de publicidad, de motivos, de la vida. Y me he dado cuenta de que vivimos en una sociedad preocupada por gustar al resto. Pero no nos preocupamos en absoluto por gustarnos a nosotros mismos. Como la literatura es un reflejo indiscutible del contexto, más que un espejo, ahora se ha vuelto una apariencia.

Pocos escriben por amor, por ganas o por gusto. Abundan los que escriben aquello que el resto quiere leer, alimentándose el ego, pero no el alma. Suena muy poético, lo sé. Pero soy muy soñadora, lo admito.

No me he sentido parte del núcleo, aunque reconozco que hay gente guay, hay otros muchos que me asustan. Y gracias a ese miedo he tenido una idea.

Empecé a escribir por pasión, por ganas, por depuración, por mí. Y no quiero que eso cambie nunca. Si algún día algo de lo que escriba tiene que ser publicado, lo será, sin que yo fuerce los acontecimientos. O me llegará por destino, o yo lo lucharé por el camino, pero eso de buscar atajos (llámalo amistades, llámalo círculo, llámalo autopublicación) no va conmigo. Yo misma lo hice, yo misma me doy cuenta hoy de que no es lo que quiero hacer.

Hay muchas metas en la vida, todas cuestionables y aceptables al mismo tiempo. Y la mía no es llegar lejos, es llegar dentro. Quiero aprender, mejorar, nudrirme de los que saben, leer mucho, dudar de todo y seguir. Si algún día considero que he llegado a saber lo suficiente haré lo que sea por demostrarlo, de momento, disfrutaré del aprendizaje.

Por todas estas reflexiones y un millón más que no caben en este blog, a partir de septiembre publicaré un libro totalmente gratuito en esta plataforma. Lo haré por capítulos, escribiendo cuando me apetezca y por el simple placer de hacerlo.

Es gratis, para todos, no me vendo, os lo doy (bueno, os lo dejo, que los derechos están reservados, tampoco es cuestión de regalar mi tiempo a algún listillo).

Pasad buen agosto y no olvidéis lo que os motiva, no dejéis de hacerlo por amor.